Cremas artesanales desde 1930

bella-marthita

En 1930 nació mi madre, cuando su madre tenía 20 años. Mi tía abuela Marianita de Jesus Varela ya era monja de clausura en Quito Ecuador desde los quince años por voluntad propia, y tenía un gran interés por muchas tareas diarias como el trabajo en la huerta y la elaboración de aguas florales, la recolección de miel, cera y popóleos de las colmenas de abejas, además de mil detalles, en una labor dedicada y tesonera para sobrevivir. No es desconocido que muchos de los conventos de clausura no tenían recursos de subsistencia más allá de los elaborados por las hábiles manos de las religiosas. Mi tía abuela tuvo una tenacidad especial y organizó los productos que hasta ahora se venden en el Monasterio de las Conceptas Franciscanas en Quito colonial, como agua de rosas, de lavanda, de geranio, de azahar, cremas y pomadas de cera de abejas y mucho más que conocimos al estar tan cerca, en familia.

Mi abuela Angelina conoció de su mano las fórmulas para el cuidado de la piel y  enseñó a las mujeres de la familia cómo hacer estas maravillas que se usaron entre los míos desde que tengo memoria, siempre de la mano de mi querida madre Martha Elvira y de mi tía Carmelita. Yo completé el círculo pasando este conocimiento a mi hija que ya es mayor de edad.

Tres generaciones destilando esencias y preparando los ingredientes con paciencia y cuidado, experimentando, comprobando resultados sobre cada miembro de la familia, madres, hermanas, tías, hijas, sobrinas y todos los hombres, fueron suficientes para madurar las fórmulas de las cremas artesanales y pomadas de ‘Aromaterapia Mágica’ con el mismo amor que siempre se puso en su elaboración.

Las cremas y pomadas tienen el nombre de mi madre y de mis abuelas como un tributo a su generosidad para enseñarme, hasta el día de hoy, como hacer magia.

  • “Angelina” lleva el nombre de mi abuela, es la crema facial diaria de rosa y geranio malva.
  • “Carmelita” lleva el nombre de mi tía, es la pomada para curar la piel del bebé y la mamá.
  • “Martha Elvira” lleva el nombre de mi madre, es la pomada regeneradora de la piel  con sangre de drago.

A su salud,

Doris Arroba Jácome

Aromaterapia Mágic@

Quito, 29 de junio de 2013

2 Respuestas a “Cremas artesanales desde 1930

  1. Mi hijo continuamente sufría de pañalitis, pese a que utilizó los pañales rojos de huggies y lo lavamos con agua o toallas con aceite, en fin la pediatra nos envió 2 cremas una cicatrizante y otra con óxido de Zinc si bien es cierto ayuda, al aplicarle de manera continua disminuye su efectividad, en la feria de bebés encontré el stand de aroma terapia y compre la crema para bebés, puedo confesar que han sido los 10 dólares mejor gastados, la
    Nalgiita de mi bebe es otra, ya no era irritada realmente es MÁGICA
    estoy feliz y agradecida porq realmente es mágica
    Excelente producto debería estar en la percha de todas las farmacias es un alivio para nosotras las madres
    El Día lunes me comunicaré para pedir otro pote y también voy a comprar la crema para dermatitis porq sufro de mi piel desde mis 14 años, haré la prueba y les contaré

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    • Apreciada mamita de MÁGICA, tu comentario nos anima a seguir elaborando la crema de la tía Carmelita para muchos bebés. Nuestro sueño es que ya no se usen derivados del petróleo en la piel sino la receta de las abuelas, con cera de abejas y componentes naturales, como los de antes para la salud de hoy.

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